M. ha empezado a hacer sus pinitos en el mundo de la fotografía. Su estilo es completamente anárquico. Dispara sin apuntar, sin encuadrar, sin concebir una composición de la imagen y es ahí donde radica su secreto, en la naturalidad que tan solo se encuentra en su mirada, limpia de concepciones previas y directa. Así que ahí aparezco yo. A la altura de sus ojos y con un objetivo entre él y mi mano, congelada y aislada del tiempo que nos obliga a envejecer.

Nota para cinéfilos: el pantalón del pijama, es el mismo que utilizaba Roman Polanki en “El quimérico inquilino”, algo por otro lado, nada destacable, ya que se trata de un modelo de lo más común.