"DEATH PROOF" EL PRIMER PINCHAZO DE QUENTIN TARANTINO
Me supone un hartazgo monumental haber de comenzar la crítica de una película de Quentin Tarantino, recordando la archi-sobada historia del chaval que se crió en un videoclub, mientras soñaba que algún día podría ser director de cine. Si hago este esfuerzo, es por que encuentro necesario revisar una vez más esta anécdota en la biografía del director, para así poder entender mejor el punto de inflexión que supone Death Proof en la carrera del, hoy, consumadoautor, que cual Spielberg convierte en oro todo el celuloide que toca, y que tras rememorar su pasado y ver un presente en el que goza de casi la misma libertad creativa de Kubrick,resulta entristecedor comprobar que haga un uso ombliguista de ella y sededique a derrochar el talento en caprichos, tan solo dignos para ser dirigidos por algunos de sus seguidores, pero no por el creador de la escuela.
Tarantino se ha hecho a si mismo, su estilo narrativo, concepto del ritmo, montaje e interpretación de la violencia visual, han marcado a toda una generación de cineastas y de ávidos cinéfagos. Esto le loa y es digno de reverencia y genuflexión ante cada recodo de su obra. Lo sabemos sus seguidores e incluso quienes rehúsan de su renovadora puesta en escena, pero él también a de ser consciente del lugar que a ocupado en tan poco tiempo dentro del Olimpo del cine y con ello corre el riesgo de caer en ejercicios autocomplacientes y de la vacua mirada onanista que es Death Prof, donde la peculiar amalgama de géneros, tan propia de

Para comprender y asimilar Death Proof en el conjunto de la filmografía tarantiana, hemos de ver en ella una broma, un divertimento más de los que el director nos tiene acostumbrados, haciéndola más cercana a Four Rooms que a Pulp Fiction. El problema de la pesadez final de la obra y con ello la posible mala interpretación que se pueda hacer de ella, reside en el interesado montaje final para la distribución europea, donde se ha prescindido del concepto broma-homenaje con el que surgió la idea, y donde tenía que haber sido proyectada junto con
Death Proof está sobredimensionada en todos sus aspectos. Inflada como un globo que presenta serias grietas en su estructura, temiendo que pueda explotar en cualquier momento. Toda la película podía haber sido resumida en una sola hora, pero finalmente, nos hemos encontrado con dos horas de metraje para así poder justificar el precio de la entrada y con el objetivo de poder llegar a trancas y barrancas a la media hora final, momento en el que todo se dispara y consigue despertar al espectador que creía haber caído en un sueño profundo. Hasta la llegada de ese momento, nos vamos encontrando con personajes desdibujados, inacabados y fuera de guión o del corpus narrativo de
Tarantino vuelve a dar cancha a sus actrices en su nueva película, y a diferencia del grueso de obras de serie B o Z, no sólo propina al espectador el muslamen necesario en toda muestra de género que se precie, ni tampoco se conforma en hacerlas servir de carne de cañón para así conseguir la trempera necesaria en el espectador más retorcido, sino que en este caso están dotadas de una sólida personalidad individual, aunque desgraciadamente, cae en la vacuidad al dotarlas de insípidos diálogos agotadores (Nunca pensé que podría decir esto de una película de Tarantino) que son escritos quizás con el único objetivo de desnudar la estupidez de

Definitivamente, si vemos en Death Proof la broma descacharrante que comentaba al principio del artículo, podemos sentir simpatía por la película, aunque necesariamente la intentaremos apartar del resto de obras que han otorgado prestigio a su director, pero desearía que esto se convirtiera en una mera anécdota, destinada a diluirse en el conjunto de la obra, aunque empiezo a ponerlo en seria duda, al conocer las pretensiones de Tarantino de llevar adelante nuevas entregas de Kill Bill, ante lo que temo un serio enquistamiento en una reluciente obra que correría el riesgo de convertir la expresión tarantinismo en un torpe peyorativo al que auguro el burdo nombre de tarantinada.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.

Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


Horrorscope dijo
Mi opinión la conocerá cuando publique el artículo al respecto. Por cierto, no se preocupe por lo de "Kill Bill" que creo que Tarantinoha desmentido tales rumores; dice que no descarta la opción de realizar las secuelas de "Kill Bill" pero solo dentro de diez años cuando las niñas de la película hayan crecido y consoliden su venganza diez años después de los acontecimientos acaecidos en la primera parte.
10 Octubre 2007 | 03:47 PM