EL FRACASO DE LA UTOPÍA

T.S. fue siempre la oveja negra. Nació en el seno de una adinerada familia de empresarios, aunque siempre se mostró distante a los negocios de sus progenitores. Prefería vivir a espaldas de la realidad, de manera que llegó a crear su propio micro-universo. Al acabar el instituto, T.S tenía claro que quería ser actriz, vivir como ella misma decía: a su manera, sin depender de nadie y con total libertad. La noticia no sentó nada bien a sus patriarcas y la presionaron para que se apuntase en una reputada universidad para estudiar económicas, al fin y al cabo ella podría dirigir en un futuro los negocios familiares. En medio del tira y afloja que supuso decidir el futuro de la niña, se llegó al acuerdo de que T.S. estudiaría económicas con la condición de que una vez acabada la carrera sus padres le concedieran una año sabático, durante el cual se dedicaría a viajar.
T.S. decía que no podía más, no soportaba el capitalismo y lo tildaba como un sistema represor que castraba al Ser Humano. El último año de carrera lo pasó a caballo entre la universidad y una casa okupa, donde todos sus habitantes eran antisistema o alternativos como a ellos les gustaba llamarse. Organizaban fiestas y realizaban charlas para hablar de lo mal que estaba el mundo, pero T.S. nunca dormía en la casa okupada, no había calefacción ni agua caliente y sus largas rastas, que eran la envidia de toda la comunidad okupa, necesitaban un cuidado especial. Así que todas las tardes desertaba de la casa okupa y marchaba a su cálido hogar para proporcionar nutritivas lociones a su cabello.

En el momento en que consiguió tener en sus manos la diplomatura, T.S. exigió que se le recompensara con su año sabático prometido, ante lo que no encontró ningún impedimento, el bolsillo de papá era inagotable, así que el patriarca obedeció ante la premisa de su hija. T.S. marcó la trayectoria de su viaje iniciático (Así lo llamaba ella). Decidió marchar a Sudamérica. Su primer destino fue Nicaragua, en un campo de trabajo regido por una O.N.G. La estancia valía un ojo de la cara pero era lo más “in” que se podía imaginar, aunque pronto se cansó y marchó haciaChiapas con la intención de escuchar en directo a Marcos. La experiencia en el campo de trabajo la había curtido, y desde ese momento sólo pernoctó en los mejores hoteles, limpios y ordenados, como a ella le gustaban, mientras que por el día se codeaba con la élite izquierdista de la zona, con quienes coreaban cánticos revolucionarios, mientras T.S. apretaba fuerte la Visa Oro que le permitía semejantes lujos. Tras visitar Cuba y Venezuela, T.S. pensó que debía poner orden a su vida y marchó a La India, donde buscó en la meditación y el orden cósmico. T.S. se convirtió en una auténtica jipi, de preciosas rastas y ropa ancha.

El año sabático llegó a su fin y marchó cual hija pródiga a casa de sus mentores, que la recibieron con los brazos abiertos. La muñequita de papá había llegado, y todo volvía a estar en orden. Dos años más tarde, T.S. se casó con un compañero de la universidad, como todo en su vida era súper-jipi celebró el bodorrio en Ibiza, dando un sonado banquete en la misma cala en la que se casó Nina Hagen en 1987. T.S. era diferente a todos, era súper especial y la más jipi que nadie hubiese conocido nunca, así que acudió a la ceremonia ataviada con un holgado vestido blanco ibicenco que había creado en exclusiva un prestigioso diseñador de moda.
T.S. la súper-jipi vive hoy en un precioso chalé con inmensa piscina, todo pagado a golpe de talón por papá, y se dedica a hablar con sus amigas del club de tenis sobre sexo tántrico, yoga, las virtudes de la alimentación macrobiótica, las bondades de la marihuana y la necesaria revolución de las clases más desfavorecidas, aunque aún hoy, cuando aparece este tema continua apretando fuerte la Visa Oro que le regaló papá.

No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.

Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


Sapporo dijo
Hola Sr. Ruso después de mucho tiempo, vuelvo a escribir unas líneas en este blog.
És una historia real de alguien conocido? Por desgracia hay mucha así, hipócritas a más no poder.
Un saludo.
25 Septiembre 2007 | 08:50 PM