"TRAS LA PUERTA VERDE" UNA APROXIMACIÓN FILOSÓFICA A LA PORNOGRAFÍA
Llevo tiempo dándole vueltas a la idea de hablar sobre "Detrás de la puerta verse". No me considero un afanado pornófilo, pero por el contrario no dudo en reconocer las cualidades artísticas en un género tan denostado como es el cine pornográfico. Si bien hoy el porno se ha convertido en una sucesión banal de encuentros sexuales con la mera finalidad de excitar al espectador, hemos de recordar que durante los incipientes años 70, este género fue todo un revulsivo no solo cultural sino también social.
Si para referirnos al porno de los 70 siempre recurrimos a "Garganta profunda", lo hacemos en todo momento para recordar el revuelo desatado entre pornófilos y pornófobos, unas desavenencias de las que aún hoy recibimos sus ecos, pero es necesario repasar el género con algunas de sus obras cumbres ("Garganta profunda" siempre fue un film mediocre, simpático pero sumamente mediocre) y ahí es donde nos encontramos con "Detrás de la puerta verde" o lo que vendría a ser lo mismo para el cine porno que "2001. Una odisea del espacio" para el cine de ciencia-ficción o "Centauros del desierto" para el western.
Para aproximarme a "Detrás de la puerta verde", he estado recopilando informacióny entre todo la montaña de libros y revistas que he conseguido juntar, he acabado leyendo prácticamente de un tirón el libro de Andrés Barba y Javier Montes titulado "La ceremonia del porno", dondelos autores realizanuno de los mejores ensayos sobre el género, acercándose a la pornografía de una manera exquisita y casi científica. Así que cuando he leído las lineas que le dedican a "Detrás de la puerta verde", me he visto incapaz de alterar una sola coma del texto, ya que considero que pocas veces se ha hablado de una manera tan virtuosa y esclarecedora como lo hacen en este libro; por ello me he limitado a copiar el apartado antes citado y poder compartirlo con ustedes. Tomen nota:

(...) Marylin Chambers se prepara para ser desvirgada. Toda la obscenidad de la película está basada entre la contradicción de su rostro durante los primeros masajes -en los que fundamentalmente sentimos su miedo, su concreción profundamente humana- y su rostro durante la orgía en la que es iniciada, un rostro anónimo, inundado por el placer. Más aún por que esa desfiguración del placer es producida por tres hombres anónimos, enmascarados, que descienden en columpios sobre la actriz y que ni siquiera llegan a tocar el suelo. Resulta curioso comprobar como la intuición de la pornografía aniquila al enemigo que ella misma ha creado y que podría causarle la muerte; el efecto profundamente estetizante de esa orgía representada en el escenario, queda inmediatamente contrarrestado por la orgía real que celebran en el patio de butacas los espectadores. Por esa razón los actores de patio de butacas son feos en su mayoría. Mujeres y hombres obesos anulan ese efecto muelle de lo estetizado en el escenario. Ese desorden del patio de butacas compensa el orden excesivo del escenario, y recupera la urgencia propia de la realidad pornográfica. Al contrario que una muchacha adolescente practica el feísmo y se maquilla de una manera deliberadamente grotesca porque desea fijar sobre su rostro, tal vez hermoso, la señal de su virulenta oposición al anonimato de la belleza y su desprecio a la blanda estructura del gustar que ésta impone, la pornografía practica el feísmo sobre el cuerpo pornográfico para imponer el ser sobre el placer.

No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.


Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


NotaRoja dijo
Curiosamente uno de mis propósitos para este año fue iniciar mi colección de cine porno clásico y me siento satisfecho por haber conseguido finalmente Deep Throat, Behind the Green Door y The Devi in Miss Jones; de éstas tres la primera me ha decepcionado un poco porque no me gusta la comedia simplona y Garganta Profunda es más bien de corte cómico y hasta boba, pero se pasa por ser punta de lanza setentera; en cambio, en Detrás de la Puerta Verde es notorio y notable el esfuerzo del director por hacer una propuesta más artística (la banda sonora y la iluminación es todo menos improvisada, los tempos de tambores que inician en pianisimmo y terminan en prestísimmo cuando se acerca el orgasmo combinado con ambientes intencionalmente oscurecidos es un recurso muy novedoso para esa época que no solo pone los pelos de punta, jajaja), una oscuro pero efectista discurso que deja el final abierto y que por supuesto no concluye con una lechada vertida directamente en el ojo de la actriz, como ocurre en todas las películas de hoy. El Diablo en la señorita Jones es algo más esotérico. es un viaje al más allá, al infierno, es tomar pasajes del Dante y poner a la protagonista a penar en el purgatorio porque se ha portado mal y es condenada a follar eternamente, hay diálogos interesantes e inteligentes. Me quedo con la Puerta Verde de Marilyn Chambers, ella es muuuy guapa. Interesante que con presupuesto similar y en la misma época sean cintas tan distintas. El porno actual es harina de otro costal.
13 Septiembre 2007 | 07:09 PM