Que levante la mano quien de ustedes nunca haya entonado las expresiones “Tengui”, “Falti” durante su más tierna infancia en el patio del colegio, mientras el compañero de turno se dedicaba a pasar ante nuestras narices su esbelta colección de cromos repetidos, con la intención de cambiarlos. El cromo siempre ha sido objeto de deseo y primera muestra en el individuo de las incipientes ansias coleccionistas tras comprobar la placentera reacción química que se produce en el cerebro cuando se consigue el último ejemplar con el que cerraremos el álbum, o la frustración que conlleva el no poder completarlo.

Yo mismo, me daría de palos por conseguir este o este otro álbum que coleccioné cuando levantaba pocos palmos del suelo, así que ustedes comprenderán la ilusión que me ha supuesto encontrarme con estas colecciones virtuales de cromos. En ellas se recopilan cromos norteamericanos incluidos en los paquetes de chicles, desde la colección completa de “Alien” a la de “Espacio 1999”, “Galactica” o “Rocky Horror”.

No se pierdan la dedicada a las estrellas del rock, conjugando en la misma colección a los Village People con Kiss o Queen. Aunque la que me ha robado el corazón es la de “Los Ángeles de Charlie”, y.. la de "Moonraker" y... ¡Las quierto todas!