Compré mi primer número del fanzine 2000 Maniacos haya ya once años, ante mí se mostraba un especial "100 Años de terror" con una más que interesante portada en la que aparecía el Vengador Tóxico empuñando una fregona. Decidí darle un vistazo y observé que la edición resultaba impecable, papel de buena calidad y además encuadernado, pero lo mejor llegó cuando lo abrí para comprobar su contenido, descubriendo que algunas de las mejores firmas del fantástico se apelmazaban entre aquellas páginas: Romà Govern, Álex Cinéfilo, Carlos Aguilar, Jordi Costa... Ante semejante espectáculo para mis sentidos, no pude evitar entregar las 375 pesetas al chaval de la tienda de cómics y salir corriendo a casa para devorar aquel insigne manjar psicotrónico.

La lectura del fanzine estuvo a la altura de la edición y desde ese día me convertí en un devoto admirador y seguidor del fanzine que desde entonces he comprado religiosamente, sin saltarme un solo número, además de intentar encontrar números atrasados escarbando en los rincones de tiendas de cómics.

Después de tantos años, mi relación con el fanzine se convirtió en una especie de amor-odio, el precio subía, las páginas disminuían y se le daba en demasiadas ocasiones más importancia al cine porno que al fantástico y si yo acudía a la tienda era para deleitarme con artículos en los que se repasaban las películas más casposas de la historia o entrevistaban a los mejores realizadores de FX, pero tampoco tenía demasiado donde elegir, Quatermass, El Grito y Zineshock ya habían desaparecido y el 2000 Maniacos era la única alternativa posible.

Coincidiendo con la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián ha aparecido el número 36 del 2000 Maniacos, un año ha tardado esta vez en ver la luz el nuevo ejemplar. Lo estuve repasando en la tienda de cómics y me apesadumbré al comprobar la sequía de páginas con la que se había editado y lo peor fue su precio, 7 euros para un fanzine lo encuentro excesivo, fuera de lugar y abusivo para con mi agónico bolsillo, así que opté por devolverlo a la estantería y salir de la tienda invirtiendo mi poco dinero en otra compra.

No descarto que acuda de nuevo a la tienda para – A regañadientes – soltar los 7 euros que me piden por él, al fin y al cabo es la única edición impresa que existe en España que esté dedicada al cine fantástico, algo que no entiendo, cuando en el quiosco cohabitan revistas de caballos, golf, surfistas, conejos y demás actividades minoritarias que son adquiridas por un público pequeño, por lo que no entiendo como es que nadie se atreve a editar una buena revista de cine fantástico que me permita pasar de una vez por todas del 2000 Maniacos.

Como ya he comentado antes, el tema de los números atrasados del 2000 Maníacos resulta bastante arisco, ya que en su gran mayoría están descatalogados y es imposible conseguirlos, así que si a alguien le interesa, me brindo a escanear e intercambiar ejemplares del fanzine. Si alguien está interesado, páseme la lista, que yo haré lo propio y así quizás podamos completar nuestras colecciones aunque sea virtualmente y si alguien conoce otra manera de conseguir los ejemplares antiguos, también le estaré agradecido.