LA ESTÉTICA DE LA REVOLUCIÓN

La revolución es estética, al menos esa ha sido la conclusión a la que he llegado tras repasar esta lujosa edición en la que se recopilan un gran número de carteles de la Revolución Cultural de Mao, donde como si de una multinacional se tratase los ideólogos de la Revolución, se dedicaban a retratar a la China de Mao como si fuese el paraiso: Ambientes bucólicos, campo verdes, hombres fuertes y mujeres con personalidad, a la vez que Mao siempre aparece como si de una santidad se tratase, un ser supremo, serio y condescendiente al que se le debe rendir pleitesía y donde siempre aparece ocupando un lugar preferente en la composición.
Los diseñadotes gráficos de la Revolución, buscaban un denominador común en sus carteles, una marca característica por la que ser reconocidos a lo largo y ancho del país al que acababan de “liberar” de la tiranía, aplicando el comunismo como arma contra las discriminaciones que provoca el capitalismo y sin quizás darse cuenta, utilizando los mismos métodos que emplea el capital para acercarse a la masa, la creación de una imagen corporativa por parte de una multinacional, puede ser equiparada a la “imagen corporativa” o estilo que imprimen el carácter de sus carteles de propaganda política.

No sólo los carteles de la Revolución Cultural de Mao, provocan en mí una irremediable fascinación, este sentimiento se reitera en todo tipo de cartelismo político, sintiendo también admiración por los carteles que aparecerían en Cuba tras la caída de Batista e implantación de la Revolución Cubana -amén del cartelismo cinematográfico que generó y del cual prefiero dar rienda suelta en una próxima entrada- o el destronamiento de los zares y el alzamiento del lumpenproletariado en la Revolución de Octubre, junto con la tipografía rusa provocan el delirio en quienes les escribe este artículo.
No sólo las revoluciones se han encargado de crear carteles de gran belleza, el nazismo, aunque a muchos les cueste reconocerlo, también lo hizo, llegando al poder gracias a la votación popular (algo que siempre me ha aterrorizado) y para acercarse a las masas también creó un estilo propio, plagado de símbolos gráficos para aumentar el poder de sugestión entre quienes se acercaban a admirar el afiche. Goebbels y demás ideólogos del III Reich, sentaron las bases para la dominación del pueblo mediante proclamas, la estética y demás parafernalia nazi acabaría por hacer sucumbir al pueblo en los delirios de Hitler; Reiterándome de nuevo, como si de una gran multinacional se tratase, que acaba por hipnotizar a la masa mediante consignas ante las que -adaptadas a nuestros días- acabaremos sucumbiendo para comprar, consumir y seguir moviendo los engranajes del capitalismo.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


dp dijo
yo creo que la revolución nos resulta estética porque es obsoleta como lo es el seat 600. están fuera de su contexto, en su momento esa estética no era tal, era funcional...y los verdaderos estetas odian lo funcional.
16 Noviembre 2006 | 08:19 PM