LA CONTEMPLATIVA MIRADA DEL MUERTO EN VIDA. LA SUBLIMACIÓN DEL MITO

La sociedad occidental siempre se ha nutrido del muerto para alcanzar la vida eterna. El Hombre nunca será mito si no muere previamente, sin lugar a dudas una herencia ligada estrechamente a la mitología cristiana, que alejándola de la resurrección clara y concisa de la carne que nos exponía el Nuevo Testamento en el muerto en vida (zombi) a través de la parábola de Lázaro, se asemeja mucho más a la muerte de la carne. La desaparición del Ser para convertirse en Ente, el reciclaje de la materia en una fuerza inconmensurable que evidentemente sobrevivirá durante toda la eternidad o lo que es lo mismo: la resurrección de Jesucristo.
Todos estos mitos se han visto arraigados a nuestra cultura de manera indivisible, el no-muerto forma parte de nuestras vidas y deseamos que nuestros mitos carezcan de latidos para que podamos venerarlos cual paganos nuevos dioses. Cobain necesitó dejarse la boca como un colador para vivir eternamente, Presley recurrió a los ¿barbitúricos? para acabar con la decadencia de la carne y convertirse en El Rey, o un nuevo famoso como Dean necesitó fusionarse con el metal de su “Little Bastard” para conseguir la fama eterna que nunca le habrían proporcionado sólo tres películas.

Alejándonos de los vivos que deciden (voluntariamente o no) eternizarse para formar parte del inconsciente colectivo, ha habido artistas, que teniendo en cuenta la belleza y el arraigo que puede despertar la muerte entre sus congéneres, decidieron crear la beldad desde la perspectiva de la degradación de la materia justo antes de su consumación.
Tomen nota de los ejemplos que a modo de imagen dejo en el artículo de hoy, el primero pertenece al cuerpo sin vida protagonizado por Étant Donnés y que inmortalizó Duchamp en 1968, el segundo es la bucólica “Ofelia” de Millais, claros ejemplos de la pureza que puede proporcionar la muerte cuando es filtrada por el arte, exponentes que podrían seguir con la Laura Palmer de Lynch o aquel cuerpo de mujer que con tanta sabiduría supo plasmar Robert Altman y que aparecía flotando ante los contemplativos domingueros de “Short Cuts”. Sin lugar a dudas, nunca la muerte sentó tan bien.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


Sapporo dijo
Impresionante el cuadro de Ofelia, sabes que lo estoy intentando dibujar y es un cuadro complicadísimo. Mira que en general la pintura del Romanticismo no me gusta, pero este me tiene obsesionado.
Es uno de los cuadros que mejor plasman lo que quería expresar William Shakespeare en Hamlet con la muerte de Ofelia.
"Hay un sauce que crece a través de un arroyo, reflejando sus canosas hojas en el cristal de la corriente: allí llegó, con fantásticas guirnaldas de ranúnculos, ortigas, velloritas, y esas largas y purpúreas que los licenciosos pastores llaman con nombre más grosero, pero que nuestras castas doncellas llaman dedos de muerto. Allí, al trepar sobre las ramas salientes para colgar sus coronas de hierbas, un maligno mimbre se rompió, y sus trofeos vegetales y ella misma cayeron al lloroso arroyo: sus ropas se extendieron y la sostuvieron un rato a flote como una sirena, mientras ella cantaba trozos de viejas melodías, como inconsciente de su peligro, o como criatura natural y familiar en ese elemento, pero no pudo tardar mucho que sus vestidos, pesados de tanto beber, arrebataran a la pobre desgraciada de su canto melodioso a la fangosa muerte."
Perdona, pero este cuadro es mi debilidad, cuando consiga pintarlo, podré decir que soy un pintor de verdad.
Un saludo,
Xavi
10 Septiembre 2006 | 08:40 PM