Hace días que le tengo ganas a un post sobre Harryhausen. En más de una ocasión, he dado a conocer mi admiración por quien considero el mayor mago de los efectos especiales, el hombre que sentó las bases de lo que tenía que ser un monstruo en movimiento y que por mucho que evolucione el cine digital, nunca podrá superar el encanto que tenían sus trabajos ya que los conceptos "Artesanía" e "Informática" resultan incompatibles.

Le he estado dando demasiadas vueltas al asunto y tras revolver toda la casa para buscar algún tipo de información realmente interesante, me he topado con una entrevista que le realizaron Jordi Costa, Eduardo Guillot y Manuel Valencia para el número 17 del fanzine 2000 Maniacos, y he copiado un fragmento en el que Harryhausen da su punto de vista sobre sus artesanels FX y los actuales, así como del cine de acción contemporáneo. Tomen nota, Harryhausen es un viejo sabio.

"-Lo que creo es que últimamente existe un empeño en subrayar lo negativo. La técnica ha evolucionado enormemente, pero pocos creadores se sienten en la obligación de desarrollar una historia: en los años 40 y 50 había muchas mejores historias que ahora, con cinco o seis guionistas aportando lo mejor de sí mismos a una película. Hoy en día bastan un par de guionistas para orquestar un mero encadenamiento de explosiones, que siendo generosos podríamos llamar argumento. Cada cinco minutos hay una explosión, una bala atravesando un cráneo o un edificio cayendo en pedazos. El sobresalto le ha ganado la partida a la historia. La televisión tiene la culpa: el lenguaje publicitario, con su exigencia de vender algo en solo veinte segundos, ha acabado por influir en la gramática del cine. Las películas también se ven obligadas a condensarlo todo, reduciendo la trama a una serie de estallidos violentos. Ya no quedan modelos de conducta con esos grandes caballeros del cine que para mí representaban un espejo deseable: Donald Coldman, Cary Grant, David Niven. No creo que Bruce Willis, Schwarzenegger y Stallone sean sustitutos adecuados. Nunca he entendido la violencia como fuente de entretenimiento. Nos hayamos dentro de un proceso que nos hace inmunes a la desgracia ajena. A la cristiandad le llevó dos mil años propagar su mensaje de amor al prójimo: en sólo quince años, la televisión ha logrado inculcarnos a todos sus mensajes de odio. Todo el mundo revuelve el cubo de la basura y nadie se preocupa de mostrar el lado buena de la vida."

Harryhausen en el Teletubi:

It Came from Beneath the Sea. Tentáculos terroríficos para hacer un pulpo a la gallega para al menos 2000 comensales.

The Valley Of Gwangi. Dinosaurios contra elefantes, bichos voladores que atrapan a inocentes espectadores... una delicia.

El viaje fantástico de Simbad. Aventuras, mitología y otra vez monstruos encantadores. Ver esta película con siete años de edad, puede cambiar la forma de apreciar el cine a cualquier espectador o al menos eso pasó conmigo.

Furia de Titanes. Última película de Harryhausen. Mitología griega, escorpiones gigantes... ¿Son necesarios los efectos digitales?

El Monstruo de tiempos remotos. Explosiones nucleares y dinosaurios atemorizando a la población. Atención a la voz en off de este tremendo trailes de 1953.

Jason y los Argonautas. La obra maestra de un maestro, insuperable en todos los sentidos. Los FX roban el protagonismo a la dirección, la trama y los actores, nunca un esqueleto o una estatua ha sido tan real. ¿Se puede pedir más?