De una de las paredes de mi casa, cuelga de manera privilegiada el cartel de “Vertigo” de Hichcock, las siluetas de Kim Novak y James Stewart cayendo por la espiral de falsas realidades da vida a una pared en un principio inerte. El afiche no cuelga sólo por un motivo estético ni por mostrar mi admiración Saul Bass, diseñador del cartel y de los míticos títulos de crédito, sino por poner en un pedestal a la que considero como una de las obras capitales del cine moderno, y convertir de esta manera a la pared en un altar pagano.
No me considero fan del Hichcok, de su extensa filmografía, aparte de “Vertigo”, salvaría “Frenesí” y “La ventana indiscreta”, el resto de sus obras, aunque sublimes muchas de ellas, no despiertan en mí la admiración que profesa en la mayoría de los aficionados al cine, a pesar de ello, el descubrimiento de “Vertigo”, supone enfrentarse a la piedra angular de muchos directores modernos, el juego de engaños en los que el director sumerge al espectador, los múltiples guiños fetichistas con los que el maestro inglés se (nos) deleita, el profundo alo de misterio de envuelve cada imagen y la imponente banda sonora de Bernard Herrmann hacen que no me pueda resistir a verla de manera cíclica al menos una vez al año, como si de una necesidad se tratase, como si intentase engañarme y creer que Kim Novak esta vez no caerá por el campanario en la que se me antoja como una de las escenas más aterradoras del cine.
La influencia de “Vertigo” la he visto plasmada en diferentes directores, algo no demasiado repetido en las obras de muchos autores que se pueden sentir seriamente inspirados por el conjunto de la obra de otro cineasta, pero pocas veces he tenido la sensación de que una sola obra haya podido llegar a marcar el curso de alguna carrera cinematográfica. Sin ir más lejos, el mismo David Lynch ha flirteado en esta obra hichcokoniana en no pocas ocasiones, desde la dualidad de personajes que no deja de ser un referente en la obra del director de Montana, incluso llegando al homenaje y hasta cierto punto remake inconfeso. Cito algunos ejemplos: “Twin Peaks”, “Carretera Perdida” o “Mulholland Dr.” Cuya trama se me haría de difícil deglución si nunca hubiese visto “Vertigo”.
Hoy repetiré mi particular tributo anual. Me encomendaré al cartel de Saul Bass, abriré la caja que guarda el DVD, lo insertaré en el reproductor, escucharé las primeras notas de Herrmann, me sumergiré en la compleja trama de espirales y esperaré ansioso a que esta vez Kim Novak no caiga de lo alto del campanario, que hoy sea otro maniquí en el que en su vuelo expíe las culpas de Madeleine o quizás las de Judy.



Gran artículo. Enhorabuena y gracias por recordarme al viejo Stewart en esta noche calurosa... Saludos!
Chus,
Gracias.
Si yo fuese ministro de cultura, te aseguro que el visionado de esta película sería obligatorio en todas las escuelas.
Adoro el cine y NO la he visto. Cumpliré con mi obligación. Yo también te agradezco que me recuerdes al genial Saül Baas, me hace pensar en una bonita profesión que dejé en mi pasado...
Y del Chus éste no te fíes; ¡NUNCA confíes en un calvo! ¡Mira al joputa de la lotería!
El Friqui,
Pienso que Vertigo es una obra básica, nos podemos permitir no ver muchas películas, pero Vertigo, Sed de Mal y algunos otros clásicos son necesarios. Existe una edición de Vertigo en DVD, bastante buena que corresponde a la restauración que encargó Scorsese, pero fíjate antes si tiene subtítulos en castellano, no todas las ediciones de Vertigo en España los han considerado.
Por lo que he podido ver, con Chus comparto algunas aficiones y también una acentuada alopecia.
Pues fíjate que a mi, amando el cine y viviendo de las imágenes y sensaciones que me proporciona desde casi antes de tener pensamiento racional... he visto "Vertigo" varias veces y no consigo encontrarle el punto. Sí, lo digo con la boca pequeña y casi con vergüenza: no me gusta "Vertigo", y con ello no quiero decir que no sea la obra maestra que todo el mundo ve en ella, sino que simplemente no me llega. Y joder, te aseguro que he ido al médico a que me lo mirase, y nada, no encuentro la respuesta, porque amo a Hitchcock y a James Stewart (Kim Novak me ha parecido siempre una actriz muy mediocre), y aún así no hay manera...
Así que lo admito, tengo un problema grave.
Devil,
No veo cual es el problema, en mi caso son muchos otros los clásicos que me traen sin cuidado. Pienso que lo importante es conocerlos y después poderlos valorar, el hecho de que una película la califiquemos de "obra maestra" no tiene por qué gustar siempre y a todos.
A pesar de todo estoy convencido de que como buen fan de De Palma que eres, "La ventana indiscreta" si que te gustará.
En lo que respecta a Kim Novak, también pienso que no es una buena actriz, pero en su currículum pesan demasiado la obra que nos ocupa y "Picnic".
Por supuesto, ya te digo que Hitchcock, "Vertigo" aparte, es una de mis debilidades... no se puede ser fan de De Palma sin serlo del bueno de Hitch (o al menos no sin caer en una extraña incongruencia). "La Ventana indiscreta" me fascina, igual que "El hombre que sabía demasiado" (prefiero la versión de Stewart que la inglesa) y por supuesto "Psicosis". Diría que son mis tres favoritas, pero incluso una peli como "La trama", con todos sus defectos, me cae simpatiquísima, aunque quizá mirada más como comedia que como película de suspense...