LENI RIEFENSTAHL Y EL MOVIMIENTO DE LAS MASAS
Los grandes acontecimientos deportivos, siempre me recuerdan de manera irremediable a las obras primigenias de Leni Riefenstahl. El seguidismo fanático y casi hipnótico de la masa al lider, las coreografías de aquellos a los que el pueblo se les acerca aunque sea al otro lado del mundo para así rendirles pleitesía a cambio de una victoria o la perfección que creen ver los nublados ojos de los seguidores en aquellos que cual ejército simbólico del pueblo se adentran en el campo de batalla para así vencer y a ser posible humillar al enemigo.
Me siento fascinado por la figura de Leni Riefenstahl, no en vano una gran foto de ella tras una vieja cámara, tomada durante el rodaje de “Tiefland” ocupa un lugar preferente en el salón de mi casa. Su anhelo por la búsqueda de la perfección absoluta en la imagen, los grandes documentales que rodó para el Partido Nacional Socialista, “pecado” con el que tuvo que convivir toda su vida al ser acusada de ser uno de los engranajes del nazismo por aquellos que pretendían juzgarla por unas obras realizadas por encargo, que bien podría haber rechazado, pero que gracias a su realización, hoy podemos entenderlas como sublimes
obras de arte. No en vano, la misma Susan Sontag llegó a elogiar su obra. No insistiré en defender la figura de Riefenstahl, comprendo que los primeros años de su carrera como directora contienen grandes claroscuros, pero arremeter contra ella sería como hacerlo contra la obra de Wagner.
No es sólo el deleite por las imágenes (no del mensaje) de “Olympia” o “El triunfo de la voluntad” lo que me conlleva a verlas una y otra vez sin cansarme y descubriendo en cada nueva visión los diferentes y casi imposibles ángulos de cámara que utilizaba la directora alemana, sino su asombrosa vitalidad que la llevó no sólo a reinventarse a sí misma en las diferentes etapas de su vida, sus imponentes fotografía de los Nuba en África, el descubrimiento del buceo a una edad en la que muchos de nosotros estaríamos temiendo la entrada a un geriátrico o su apacible muerte con 101 años con plena capacidad mental, sentada frente a las tranquilas aguas del mar en Baviera.
Para quienes decidan descubrir o redescubrir las imponentes obras que realizó Leni Riefenstahl, les dejo unos enlaces donde podrán ver algunas de las bellas imágenes de “Olympia”, las aterradoras pero también indiscutiblemente bellas de “El triunfo de la voluntad” o una aclaradora entrevista donde desvela alguno de los secretos de "La luz azul". Por si tuviesen poco con todo ello, les invito a que entren en esta página, donde encontrarán montañas de información, además de poder descargarse numerosos videos.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


Andres dijo
Hola
Recuerdo cuando vi "El triunfo de la voluntad" me impresionó el plano secuencia inicial. Hitler volando en el avión, luego aterriza y la masa lo aclama. La idea me hace pensar en un mesias caído del cielo para salvación del pueblo alemán. Excelente comienzo para los fines de este documental.
andrés
gracias por el link
Dame los link de tus textos sobre el porno. saludos
17 Mayo 2006 | 04:35 PM