HAN SIDO ESOS CÓMICS, LOS CÓMICS DE CRUMB

Si el cómic tuviese el mismo estatus social y aceptación de que disponen otras artes como el cine, Robert Crumb sería equiparado a Woody Allen y también tendría un Príncipe de Asturias decorando el salón de su casa, además de innumerables premios recogidos por los más remotos confines del planeta.
Si Robert Crumb fuese como Woody Allen, cada vez que se acercase a una ciudad para tocar el banjo, las entradas para el concierto se agotarían en segundos, aunque ninguno de los espectadores supiese que coño es ese instrumento.
Si el cómic tuviese el mismo estatus social que la elitista pintura, las obras de Robert Crumb se subastarían en Cristies y competirían en las quinielas de los posibles compradores, que se rebanarían los sesos para intentar adelantarse a cual sería la obra por la que se pagaría una mayor suma de dinero ¿Picasso, Van Gogh o Crumb? Pensarían todos ellos.
Desgraciadamente, el cómic no está considerado como un arte mayor (aunque lo sea) para el grueso de la sociedad, los cómics son esos tebeos que leen los niños y de los cuales se les ha de apartar a tiempo para que se dediquen a la literatura. Por lo que a Crumb, a pesar de ser tan grande como Woody Allen, nunca se le concederán las distinciones que merece.
A pesar de todo, yo seguiré deleitándome con toda su obra, con sus obsesiones, con sus frustraciones, con Mr.Natural, con el Gato Fritz y con esas imponentes mujeres que dibuja en perenne contorsión, con sus enormes muslos y gigantescas piernas embutidas en largas botas de tacón. Y no pararé de reír cada vez que esas matronas bidimensionales se acerquen al alter ego de Crumb para darle el biberón.
Robert Cumb, por encima de todo es un referente cultural, el padre de este invento que hemos llamado cómic underground y por lo tanto el inspirador de buena parte de los creadores de viñetas surgidos en los últimos treinta años. Si esto lo tuviesen claro los eruditos críticos de arte, la obra de Crumb se estudiaría en los colegios y en las universidades y formaría parte de las exposiciones permanentes de todos los museos de arte contemporáneo del mundo.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


¿ysiestaveztequedaras? dijo
Con todo lo que el cine le debe al cómic y que todavía unos cuantos retrógados sigan diciendo q es un arte menor y que es para entretenmiento de niños (lo q no es malo). Pues apunto la recomendación de Crumb q suena bastante bien, mejor incluso
8 Mayo 2006 | 11:43 PM