Hay artistas a los cuales su obra consigue superarles, un vivo ejemplo de esta realidad es Robert Mc.Ginnis, el pintor norteamericano cuyas obras forman parte del imaginario colectivo a pesar de desconocer quien es el artista que empuñaba los pinceles.
Gran parte de la popularidad del trabajo de Mc.Ginnis es debido a la basta cantidad de obras que ha llegado a realizar durante su carrera profesional. Pintor de formación clásica que por circunstancias de la vida, decidió “vender” su capacidad creativa para poder vivir de la pintura, llegando a realizar hasta 1200 portadas para novelas pulp, haciéndose con todos los géneros: Policíacos, ciencia-ficción o de aventuras, en todos ellos aparecía su peculiar estilo, consiguiendo elevar a la categoría de obra de arte, las portadas para todas aquellas publicaciones.
Su popularidad como portadista pulp, le llevó a ser contratado por la industria cinematográfica, para así crear algunos de los carteles de cine más representativos de los años 70, entre ellos figuran “Barbarella”, “Breackfast in Tiffanis”, algunos de los más vellos carteles de James Bond y una multitud de producciones de serie B que se dedicaban a engrosar las estanterías de los videoclubs españoles en plena irrupción del vídeo doméstico durante los primeros años 80.
La capacidad creativa del artista, no ha quedado sólo relegada al hecho de ser quizás el portadista más representativo del pulp o quién mejor supo plasmar la psicodelia y la cultura pop en sus retratos, sino que ha ido más allá, de manera que si indagamos en su trabajo descubrimos obras de arte más convencionales pero con su habitual sello característico. Dos han sido los temas que mejor y más han obsesionado a Mc.Ginnis en esta otra etapa creativa, por un lado sus paisajes con inspiraciones de Monet en algunos casos, pero siempre aportándoles un rasgo característico de melancolía.
Por otro lado, la otra gran inspiración artística de Mc.Ginnis ha sido el Oeste Americano, Cowboys, diligencias, duelos o cazadores de búfalos son retratados con ánimo de dejar plasmado un halo de aventura, romanticismo y nostalgia del pasado a aquél que se detiene un mínimo tiempo ante su obra.
Si desean pueden pasarse por la página oficial de Mc.Ginnis, donde encontrarán además de las obras que decoran este post, algunos de los trabajos más representativos de su densa carrera.



Me encanta la ilustración de barbarella.
Un placer visitarte, saludos
Debo decir que los carteles antiguos tenian su punto... muy frikis para lo que hoy en día estamos acostumbrados... aunque como usted bien dice... algunos podrían considerarse verdaderas obras de arte... No sabía que un artista como Mc.Ginnis se había pasado al "arte comercial"... muy logrados sus dibujos!
Y eso que de ese tipo de carteles he visto a montones en mi infancia...
Recuerda esas caratulas de VHS del videoclub en los 80's? Carátulas de películas de Chuck Norris o de Bud Spenser... tal vez no me las califique como "arte" pero tenían también su gracia....
Jamais
a mi tambien me gusta ese cartel, uno de los mas representativos de Mc.Ginnis.
Magia,
Claro que si, aquellas carátulas tambien son arte y sin lugar a dudas más dignas de estar en muchos museos que algunas de las obras que exponen en sus paredes.