He empezado la lectura de “Plataforma” del escritor francés Michel Houellebec. Hace un tiempo ya me encaré a su obra con la novela “Las partículas elementales”, la cual en más de una ocasión me he encargado de repasar en este blog, propinándole mil y una alabanzas.

Houellebec es de aquellos autores que su figura sobrepasa a su obra. Siempre tildado de polémico y provocador, nihilista, xenófobo o machista. Para unos fascista e incluso comunista para otros muchos. Su obra es una provocación constante, contra el sistema, contra la sociedad... su objetivo es no dejar títere con cabeza siempre desde una narrativa cargada de un sobrecogedor humor negro que en ocasiones puede llegar a ofender al lector menos familiarizado con su obra.

Se define a sí mismo como radical, no hace concesiones al respecto de su posicionamiento político aunque es conocido que Houellebecq simpatizó con el partido comunista francés, para pasarse más adelante a las filas social demócratas, también, en un pasado se definió a sí mismo como estalinista y cuando se le pregunta en alguna entrevista al respecto de tal afinidad con el legado político de Kova, él se dedica a echar más leña al fuego espetando en la cara del entrevistador, lindezas como “-...Stalin también hizo cosas buenas”. A pesar de ello, fragmentos como el que aparece en “Las partículas elementales” donde decía “-... todas las religiones son estúpidas y de ellas el Islam es la que más”. (SIC.) Han conseguido que la ultraderecha francesa se apodere de sus palabras y lo lance como uno de sus seguidores.

Su última provocación es la afinidad con la secta de los Raelianos, con los que ya demostró un cierto paralelismo con sus creencias tanto en su primera novela “Lanzarote” como en “Las partículas elementales”. Ahora, en su nueva obra de inminente edición en España “La posibilidad de una isla”, profundiza aún más en el tema de la clonación de humanos y para documentarse ha asistido a varias reuniones con los Raelianos e incluso ha llegado a entrevistarse son el líder de la secta. Evidentemente, y para desconcertar más sobre su imagen, siempre que se le pregunta por su interés en los Raelianos contesta “-...me interesó mucho, pero no me gusta hablar de eso.”

Para quienes quieren saber algo más de su figura, Houellebecq escribió una pequeña autobiografía, que se puede leer desde su página web, aunque les tengo que reconocer que su lectura desconcierta si cabe aún más.

El escritor Fernando Arrabal, íntimo amigo de Houellebecq, escribió un libro titulado “Houellebecq!!!” En el que recopilaba una serie de entrevistas con el polémico escritor francés, y siempre lo ha catalogado como un tipo de lo más normal, casado, con un hijo y que pasa sus vacaciones en España, como lo hacen muchos otros de sus compatriotas, por lo que quizás todo sea una imagen estereotipada y creada por él mismo pará así poder vender más ejemplares de sus obras.

Entre los proyectos más inminentes de Houellebecq, destaca la adaptación al cine “La posibilidad de una isla”, la cual será dirigida por él mismo.

Yo, mientras tanto empiezo a leerme “Plataforma”, si la acabo les cuento.