LA INTERACCIÓN EN LA ERA PRE-DIGITAL
Si alguno de ustedes, ronda hoy la treintena y vivió en España durante la primera mitad de la década de los 80, casi con toda certeza recordará una serie de libros que editados por Timun Mas titulados “Elige tu propia aventura” resultaron todo un adelanto a su tiempo, aportando una interactividad a la lectura a la vez que una adicción nunca vistas hasta el momento, al menos para quienes por aquel entonces nos dedicábamos a matar las horas de ocio con el cubo de Rubik y esta colección de libros.
En “Elige tu propia aventura”, el lector se debía enfrentar a la lectura del libro como un juego, en el cual debería tomar decisiones mientras progresaba la narración de la historia, estas decisiones dotaban de mayor o menor suerte al personaje, mientras se saltaba aleatoriamente de unas páginas a otras, hasta conseguir llegar a un final que dependiendo de la suerte y del buen ojo, podía dar la victoria al lector o la peor de las derrotas, sólo subsanada con una necesaria nueva lectura del libro-juego.
Todo este invento llegó de las manos de un abogado
norteamericano, reconvertido en escritor juvenil, llamado Edward Packard, el cual firmó varios de los libros de la colección, convirtiéndose en un precursor, hace ya casi un cuarto de siglo, de los juegos de rol y del control de personajes de ficción cuando lo más parecido a la informática eran los primitivos juegos de Atari.
Ayer, en casa de mi madre, encontré los títulos que tantas horas de placer me habían proporcionado “Tu clave es Jonas”, “El reino subterráneo” entre otros. Quizás, para quienes no vivieron aquel fenómeno en su momento les pueda parecer ridículo, pero si no fue así, a buen seguro que comprenderán la nostalgia que desprende este post.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


sirenita-2 (Eva) dijo
Reconocer que me acuerdo de estos libros es inevitablemente desvelar mi edad. Aún así, lo reconozco abiertamente. Me acuerdo de ellos y me encantaban. En concreto, tengo todos los que citas, entre otros muchos que también duermen el sueño de los justos en casa de mi madre.
Como dato curioso decir, que no llegaba muy lejos, me caía por un precipicio, me estallaba una bomba o me liaba con el asesino que me rebanaba el cuello antes de haber llegado a la página veinte. Si la comparación con la informática es cierta, desde luego, se estaba fraguando una inepta.
Este post me ha gustado especialmente. La nostalgia de vez en cuando hay que sacarla a pasear para que no se apolille. Pero solo de vez en cuando, a mí el pasado no me gusta ni para ir de visita.
8 Noviembre 2005 | 12:03 AM