LA OTRA AMÉRICA
En 1978, a raíz de una colección de fotografías sobre el Oeste americano, tomadas entre los siglos XIX y XX, el museo Amon Carter, solicitó al fotógrafo Richard Avedon, que retratase a los habitantes de la zona. Avedon que ya era uno de los más grandes fotógrafos del siglo XX - ante su objetivo habían posado algunos de los artistas y políticos más importantes de la época, desde los Beatles a Marilin Monroe o Truman Capote- Accedió a la oferta, con la condición de que necesitaría cinco años para completar el trabajo, por lo que la primera exposición de la obra sería en 1984.
Richard Avedon se dedicó a viajar por el Oeste americano, armado con un pesado equipo fotográfico y dos ayudantes. Recorría lugares multitudinarios, rodeos, fiestas populares, ferias... con el fin de conseguir modelos para su obra. Buscaba personajes peculiares, que pudiesen expresar la realidad de la América profunda.
Una vez sus modelos accedían a ser retratados,
Avedon los situaba frente a una gran lámina de papel blanco, a plena luz del día y comenzaba su sesión fotográfica.
En 1983, se inauguró la exposición fotográfica, bajo el nombre de ”Richard Avedon. In the American West. 1979-1984”, Avedon recibió duras críticas, en absoluto por la calidad de la obra, la cual tenía un poder de atracción importantísimo, sino por la imagen que había pretendido dar de la tierra prometida que había sido el viejo Oeste. En sus fotografías no aparecían los aventureros buscadores de oro, no habían conquistadores ni nuevos ricos sumando beneficios gracias a la fiebre del oro. Avedon había ido mucho más allá de la mitología de las películas de John Ford. Por su cámara habían posado mineros, vagabundos, amas de casa, ladrones,
fugitivos, carniceros o peladores de serpientes, auténticos "loosers" en algunos casos, a los que se les escapó el tren del sueño americano. Todos ellos más parecidos a los protagonistas de “Deliveranve” que a John Waine. Seres a los que había conseguido desnudar el alma. En sus fotografías no gestualizan, sus expresiones no nos dicen si son o no felices simplemente se muestran ante la cámara casi inocentes, con las miradas (siempre) penetrantes y con sus rostros erosionados por la dureza de la vida en aquella zona.
A pesar de las críticas recibidas durante la primera exposición, el conjunto de fotografías que realizó Richard Avedon, han acabado por convertirse en uno de los trabajos más representativos del fotógrafo de New York, exponiéndose en algunos de los museos más importantes tanto de EEUU como de Europa.
En septiembre de 2002, tuve la oportunidad de
asistir a la exposición que realizó en la “Fundació La Caixa” en Barcelona, y comprobé la fuerza que desprendían los personajes que Avedon había conseguido inmortalizar, la plasticidad de sus fotografías y sobretodo la desconcertante mirada de todos aquellos representantes de la América profunda.
El Museo Aron Carter, situado en Fort Worth, Texas, ha recuperado la colección fotográfica “In The American West” y será expuesta desde el pasado 17 de septiembre, hasta el 8 de enero de 2006.
Imagen #1: Richard Avedon en plena sesión fotográfica el 16 de junio de 1983 en Colorado.
Imagen #2: James Kimberlin, vagabundo. Fotografia tomada el 7 de octubre de 1980.
Imagen #3: Roberto Lopez, trabajador de un yacimiento de petroleo en Lyons, Texas. Fotografía tomada el 28 de septiembre de 1980.
Imagen #4: Ronald Fisher, apicultor. Davis, California. Fotografía tomada el 9 de mayo de 1981.
Los textos de referéncia a las fotografías, han sido tomados del libro que editó la "Fundació La Caixa" con motivo de la exposición de "In The American West" en Barcelona, el año 2002.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


Eva dijo
Me fascina Avedon.Sus fotografías eran y son, porque son eternas, mucho más profundas que la superficialidad inmanente al mundo de la moda, al que lógicamente no podía circunscribirse. Elegante, sobrio, concreto, eficaz, elevó la fotografía a la categoría de obra de arte.
Me parece muy interesante la versión que dió del viejo Oeste. Y es que pocas cosas han resultado ser tan falsas como el sueño americano tan publicitado. El reflejó esa realidad, en algunos casos pesadilla, sin tapujos. De ahí que causara tanto impacto.
Me gusta mucho su trabajo. Sobre todo Portraits, pero es tan realista, tan crudo, sobre todo para reflejar el paso del tiempo que a veces resulta descorazonador.
22 Septiembre 2005 | 01:20 PM