No han sido pocas las veces que me he dejado guiar por la portada de un disco, para finalmente llevármelo a casa sin tener ni idea de qué me encontraría cuando me dispusiese a escuchar la grabación. En algunas ocasiones, el experimento ha resultado desastroso, pero en muchas otras me ha proporcionado tremendas alegrías.
Uno de estos casos en los que arriesgué a averiguar con qué me encontraría tras una portada con la que no paraba de fijarme fue con “Surfer Rosa” el L.P. de debut de Pixies. La imagen de aquella mujer ataviada de flamenca, bailando con los pechos descubiertos me sedujo desde el primer momento y lo que posteriormente escuché, me absorbió durante mucho tiempo.
Poco a poco fui descubriendo el universo Pixies y evidencié que el nombre del artista que se escondía tras la carpeta de “Surfer Rosa”, se repetía en las posteriores portadas de la formación, así fue cómo conocí a Simon Larbalestier, y fui viendo de que manera sabia canalizar las canciones de los Pixies en las portadas de sus discos.

En el E.P. de debut “Come On Pilgrim” Larbalestier parecía vaticinarnos que nos sumergiríamos en una nueva y extraña experiencia, en la portada aparecían un hombre con la espalda peluda, en perfecta concordancia con su cabeza rapada, un tipo enorme que probablemente hubiese salido del circo de Jim Rose.
Si en “Come On Pilgrim” nos presentó a “la bestia”, en su posterior trabajo, “Surfer Rosa”, nos encontramos con “la bella” una mujer de mirada desafiante alzando el brazo derecho, vestida únicamente con unas folclóricas faldas de volantes.
Destacando con el alrededor, terroríficamente lúgubre, el mástil de una guitarra española que aparece tras la pared y una cruz cristiana que roba parte del protagonismo a la bailadora. Así interpretó los diversos fragmentos en spanglish que aparecen en las canciones, “Vamos”, “Isla de Encanta... me voy” o aquel curioso potaje de idiomas que repetían diciendo “I am un chien andalus”. Imagino que en claro homenaje a la obra de Buñuel y Dalí.
La portada de su segundo trabajo “Doolitte”, es fiel deudora del tema “Monkey Gone To Heaven”, en la que aparece fotografiado un mono, aparentemente perdido y atemorizado, sabiendo que pronto terminará como carne de cañón en un experimento en el que irremediablemente será lanzado al espacio en algún satélite ruso, para ya no regresar jamás.
“Bossanova” ejemplificaba como pocas portadas de discos el planeta de sonidos que la formación de Black Francis y Kim Deal dotaban a sus canciones,
surf, punk, hardcore y pop, mucho pop combinado con extratrerrestres, seres extraño y situaciones surrealistas que habían aparecido en los textos su corta discografía y que habitaban aquel planeta.
Finalmente, con “Trompe Le Monde”, Larbalestier dotó al que sería el último álbum oficial de la formación (amén de futuros revivals post mórtem), de un cínico surrealismo, al igual que muchas de las letras de sus discos. La mirada desgarrada para los ritmos más desgarrados de su discografía. Sin lugar a dudas, “Trompe Le Monde” es su álbum más sucio y también el más hecléptico, con Black Francis mirando hacia otros horizontes y el nombre de Frank Black y The Breeders, pesando más que Pixies.
La trayectoria profesional de Simon Larbalestier ha continuado más allá del contrato con el que la discográfica 4AD le unió a Pixies. En sus colecciones de fotografías, podemos apreciar siempre su peculiar estilo, en unas imágenes que parecen haber aparecido en algún viejo baúl que llevara años oculto bajo el polvo de alguna oscura buhardilla. Los filtros con que trabaja Larbalestier consiguen eliminar cualquier atisbo de vida en sus retratos, creando naturalezas muertas o viejos bodegones donde los protagonistas en muchas ocasiones son personas, carentes de humanidad, pero dotadas de una intrigante poesía.
Algunas de las peculiares fotografías de
Larbalestier han recibido el halago de sentirse inspiradas Gogen en su obra más reciente, donde ha prescindido de parte del dramatismo cracterístico en sus primeros trabajos . Dense una vuelta por su página oficial y deléitense con la tremenda obra, a pesar de que sientan el irremediable deseo de querer empapelar las paredes de sus casas con esas enigmáticas imágenes.
Más Pixies aquí.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


yo también empecé a escuchar a los pixis por las portadas. pero tengo una duda, vamos y la isla de encanta no aparecían en el come on pilgrim? de todas formas, da igual. gracias por el enlace a Larbarestier, tiene unas imágenes increibles
Niña,
Creo que si, eso me pasa por escribir de memoria... tengo la edición de Come on... y Surfer... en CD y agrupa ambos discos, asi que por no fijarme caí en el error. Gracias por rectificarme.
Esa coincidencia de canciones solo ocurrió en la versión de CD, en vinilo fueron dos ediciones independientes.
Me resulta curiosa esta teoría pero no desconocida. El otro día fuí a un centro comercial con un amigo y me detuve en la sección de los libros a mirar las novedades. El se sorprendió mucho al comprobar que me guiaba por autores y me detenía a leer las reseñas. Me comentó que el compraba libros exclusivamente por la portada, lo cual me dejó perpleja.
Ahora que te leo no me parece tan descabellado. No sé si porque a tí te concedo más crédito o porque he tenido tiempo de pensarlo. En realidad, lo que nos atrae de un artista es un concepto y éste se expresa de distintas maneras. Las ilustraciones, portadas ( sean libros, CDs...) no son más que otro de los vehículos por los que se trasmite una obra de arte.
Aún así, reconozco que no me fijo demasiado en el envoltorio. Primo contenido a continente. No obstante, portadas curiosas que me vienen a la cabeza: Nevermind de Nirvana ( nunca una portada fué tan engañosa), Sex de Madonna ( fantástica fotografía tomada por Steven Meisel, una de las más light del libro Sex) y una que me ha encantado siempre aunque no tiene nada especial es la de Mellon Collie and the Infinite Sadness de los inigualables Smashing Pumpkins. Que son ridículas en comparación con las de los Pixies :-S
El link es una ventana a un mundo excepcional. Gracias por ponerlo.
Isla,
En cuanto pueda subsano el error del post. Por cierto ganan enteros las portadas de Larbalestier (o de cualquier otro diseñador) en las ediciones de vinilo.
Eva,
Un libro nunca me lo compraría por la portada. Resulta desolador cuando llevas la mitad del libro y reconoces no te gusta, entonces ves que has perdido el tiempo. Con un disco es diferente, en ocasiones merece la pena correr el riesgo de que no guste, sólo por poder disfrutar de la portada y el libreto.
Aunque, haciendo de abogado del diablo, las ediciones de Anagrama y Tusquets (en especial las de Anagrama) me dan más confianza que las de otras editoriales, aunque no conozca al autor, quizás sea que seleccionan mejor aquello que editan o quizás que sin saberlo me pasa como a tu amigo y me dejo llevar por el diseño de las portadas.
De todas formas tienes razón, siempre es más importante el contenido que el continente.
Yo también compro sólo por portadas!!!
Gran decepción con el Doots and Loops de Stereolab, pero reconozco que la mayoría de los grupos que conozco, son gracias a este método.
Y sin embargo es muy curioso que los Pixies, ni me han llamado la atención por sus portadas, ni por sus canciones.
En fin, blasfemia, qué le vamos a hacer, pero alguno me colgará por no ser devota de los Pixies!!
jajajaja
Un saludo Sr. Ruso!!!
Warsaw,
Si yo te contara la cantidad de "vacas sagradas" del rock que me traen sin cuidado, nada de blasfemia, oye que para eso están los mitos, para deribarlos.
Bufff, menos mal, por que cuando dices eso parece que te cuelgan!!!
Muy bueno lo de los mitos, jeje
Un saludo Sr.Ruso!!
Joer, desconocía el nombre de Larbalestier, aún teniendo toda la discografia de The Pixies, con sus tremendas portadas...cachis...y hasta me sentiría hipócrita diciendo lo de "Nunca es tarde para aprender algo nuevo".