OTROS MUNDOS
Existen otros mundos, para descubrirlos, no es necesario recurrir a ningún tipo de religión que nos venderá paraísos extraterrenales a cambio de una vida sometida al temor. Tampoco nos inmiscuiremos en la ciencia intentando rebuscar en las teorías de las cuerdas, supercuerdas y demás universos paralelos.
Existen otros mundos y están aquí, esta idea seguro que la tuvieron clara diversos artistas a la hora de llevar sus ideas a la gran pantalla.
Salvador Dalí y Luis Buñuel nos demostraron en su seminal "Un perro andaluz" que los mundos ulteriores dormitaban en nuestro propio subconsciente. Unas nubes pasaban frente a la luna, al mismo tiempo que
las manos de Buñuel afilaban una navaja que posteriormente seccionaría el globo ocular de una mujer, de esta manera tan surrealista, nos invitaban a conocer la "mirada interior" hormigas, manos seccionadas y burros muertos dentro de un piano, tan sólo pueden habitar en lo más profundo de la mente, ese universo que todos llevamos dentro pero que tanto nos cuesta encontrar.
David Lynch, también nos demostró que existían otros mundos, pero en este caso no estaba en nuestro subconsciente como les ocurría a los surrealistas de principios del siglo pasado, para Lynch el mundo ulterior residía a nuestro lado, esperando ansiosamente ser encontrado.
Durante las primeras escenas de situación de "Blue Velvet", podemos ver como los habitantes de un idílico pueblo nos dan la bienvenida, todos sonrientes: bomberos, comerciantes... saludan hospitalariamente al espectador con la palma de la mano abierta mientras que el Sol resplandece proporcionando un clima de lo más apetecible para descubrir poco después, cuando un anciano cae al suelo mientras regaba el césped de su casa que aunque no la veamos a simple vista, la muerte también está presente en tan supuestamente idílico lugar.
Al igual que el ojo desgarrado de "un perro andaluz"
permitía al espectador entrar en el nuevo mundo, en "Blue velvet" se trata de una oreja cortada y encontrada por casualidad por el protagonista de la película, la que sirve de túnel para acceder al universo oculto del mundo feliz.
La muerte y el terror pernoctan cada día a nuestro lado, tan sólo es necesario afinar los sentidos para descubrir cuantos submundos nos rodean.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


El Mono Sapiens dijo
Como uno vive en Argentina, ya no nos hace falta afinar los sentidos para percibir la muerte que, a su vez, se ha acostumbrado tanto que anda en paños menores por la casa y sale de paseo con pantuflas y ruleros. Miles de submundos nos rodean, sobre todo el de los ciegos de ojos abiertos.
Muy buen artículo. Todo lo poco o mucho que he hecho dentro del arte comenzó a los 18 años, después de ver esa terrible escena del ojo. La vi como tapándome la mirada con los dedos de la mano. Aún hoy (a pesar de saber que pertenecía a una vaca o cordero) sigo sufriendo el mismo rechazo instintivo. Un abrazo.
19 Agosto 2005 | 05:31 AM