SAUL BASS, EL ARTE EN LOS CRÉDITOS
Si introdujésemos en un saco, películas tan dispares cómo "Vertigo", "Alien", West side story" o "El Cabo del Miedo", a todas ellas les encontraríamos un denominador común, Saul Bass, el creador de los títulos de crédito de todas ellas y sin lugar a dudas el mejor y más influyente diseñador de acreditaciones de la historia del cine.
Bass, estudió diseño gráfico en New York y decidió marchar a Hollywood para trabajar en el departamento de publicidad de la Warner. Allí se dedicaría a confeccionar clásicos carteles de cine, en los que aparecía el rostro del protagonista de la película sobre u fondo estático, un trabajo meramente alimenticio, que le permitió fundar su propia empresa de publicidad.
El director austriaco Otto Preminguer, decidió confiar en Bass los títulos de crédito del musical "Carmen Jones", esta seria su primera inmersión en las acreditaciones, quedando Preminguer satisfecho con el resultado, decidió confiar en él el resto de acreditaciones de su filmografía.
En 1955, después de haber trabajado con algunos de los más influyentes directores de la época cómo Willy Wilder o Henry Hathaway, Preminguer decide ponerse de nuevo en contacto con Bass para encargarle las acreditaciones de "El hombre del brazo de oro" y dando como resultado una de las acreditaciones más destacables de la dilatada trayectoria de Bass. Sobre un fondo negro, se iban deslizando una serie de barras blancas entre las cuales aparecía el nombre de los actores de la película, todo ello con un fondo jazzistico que involucraba al espectador antes de que apareciera la imagen de ningún actor en la pantalla. Finalmente, un brazo quebrado -el mismo que aparece en el cartel de la misma película- parece coger el nombre del director. Creando de esta manera un estilo moderno y personal, utilizando el arte abstracto para impactar en el espectador, un estilo similar al que encontraríamos (salvando las evidentes diferencias) en el cartelismo ruso durante la Guerra Fría y en su prolongación, por evidentes razones histórico-políticas con el cartelismo de cine cubano, tema que merecería un post íntegro.

Alfred Hitchcock, impresionado por la grandeza de las acreditaciones de "El hombre del brazo de oro", se pone en contacto con Bass, proponiéndole que realice los títulos de crédito para su próximo proyecto, se trataba se una historia obsesiva y
llena de engaños, la película era "Vertigo", para la cual realizó otra de sus mejores incursiones en el cine. Las imágenes de un rostro femenino y el ojo de la misma mujer, del cual aparecía el título de la película, para poco después tomar protagonismo una espiraL de Lissajous, que envolvía toda la pantalla, junto con la hipnótica música de Bernard Hermannn, creaban el binomio perfecto para alertar al espectador de la obra maestra que se avecinaba.
La trayectoria como cartelista y acreditador de películas de Saul Bass, fue realmente dilatada trabajando con los mejores directores de diferentes épocas, Kubrick, John Ford o John Frankenheimer son sólo algunos de ellos.
En 1980 decide retirarse del mundo del cine y dedicarse únicamente al diseño gráfico, creando logotipos conocidos por todos para empresas como Minolta o "Warner Comunications".
Siete años más tarde, El productor Charles L. Brooks convence a Bass para que vuelva al mundo del cine, colaborando entre otros importantes directores con Martin Scorsese.
Saul Bass, murió en 1995, dejando tras de sí un importante legado para el mundo del cine. Sus carteles o acreditaciones, aparte de las que les he citado anteriormente, podemos encontrarlas en "Con la muerte en los talones", "Éxodo", "El Cardenal", "Uno de los nuestros", "Espastaco", "Casino" o "Anatomia de un asesinato" entre otras muchas.
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Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


Flanagan dijo
Saul Bass era un genio. Sin más. Una pena que hoy en día no se cuide el aspecto de los créditos como antaño. Aunque hay excepciones como "Seven" o "Atrápame como puedas".
4 Agosto 2005 | 04:47 PM