Gracias al reportaje aparecido en el suplemento dominical del diario El País, he descubierto la fabulosa obra de Alison Jackson. Una fotógrafa capaz de producir sonoras carcajadas en el espectador con sus retratos, a la vez que mientras se va entrando en su trabajo, descubrimos que no es la carcajada o la risa fácil lo que pretende causarnos la artista, si no dejar aflorar la culpabilidad de nuestros instintos voyeurs para con los famosos, que tan insignes cantidades de dinero acaban por mover en cada aparición suya en cualquier playa mientras enseñan el culo o una teta. Para someternos a este auto-juicio de valores, Alison Jackson utiliza a dobles de famosos para la realización de sus fotografías, colocándolos en situaciones en unos casos cómicas y en otros comprometidas, pero siempre recurriendo al subconsciente colectivo de la masa, que conoce al personaje famoso con la sonrisa que le agrada plasmar ante la cámara, pero desconocemos -Aunque intuimos- una vida vulgar, cotidiana o simplista en la mayoría de los casos para todos ellos. Es así como la artista fotografía a dobles de famosos, en situaciones cotidianas, falsas todas ellas en su origen, aunque no necesariamente en su esencia. Alison aparece en el momento en que el Papparazzi no puede llegar, allí donde los objetivos están vetados por gruesas paredes de hormigón que impiden la entrada de cualquier usurpador de la intimidad, es aquí donde la imaginación de la fotógrafa recrea a sus famosos vomitando, follando o en situaciones aún más comprometidas.
Otra de las virtudes de Jackson, más allá de su alentador carácter voyeur es la crítica social con que ataca al sistema. Como si de una caricatura se tratase, coloca a Bush Jr. y Blair en situaciones se sinuoso servilismo (Bush montando a lomos de Blair) o el Príncipe Carlos de Gales, mordiéndose las uñas frente a una corona expuesta en el aparador de una tienda de baratijas. Mención aparte y sin lugar a dudas dentro del apartado de las situaciones comprometidas que les comentaba antes, merecen las fotografías escatológicas de famosos, donde podemos ver a Elton John meando en el water, mientras se remanga un blanco vestido de novia. A Nikole Kidman o Bush Jr. Vaciando el esfínter mientras leen revistas, al igual que la Reina de Inglaterra, retratada en igual situación, con las bragas en las rodillas. Por que aunque no nos lo parezca, los reyes también cagan. Bueno en España quizás no y si a alguien se le ocurriese hacer algo parecido con algún miembro de la Familia Real, la fotografía y el medio donde fuese publicada, sería inmediatamente secuestrado.
- "La vida privada de Toni Blair y George Bush", mala leche y crítica en este interesantísimo video, donde se recrean las intimidades de ambos mandatarios, aquí
Uno de los momentos más pavorosos para cualquier ser humano que se precie, es la visita a los amigos recién casados para sufrir el ritual de “Enseñar el álbum de fotos de la boda”. El espantado visitante, deberá realizar toda una serie de ejercicios de control mental antes de llamar a la puerta de los risueños pipiolos, para así no llegar a perder el control en ningún momento y con ello la amistad de la ingenua pareja.
El visitante deberá escuchar una media de cien veces frases como “-...Es que yo quería que mi boda no fuese como todas las demás, quería que fuese algo especial” o “-...Mi vestido no es el típico vestido de boda” Mientras que el visitante aprieta los dientes y se limita a escuchasal tiempo queuna falsa sonrisa oculta los pensamientos insanos que le asaltan la cabeza: La boda cumple con todos los rituales de rigor y es una calca de todas las que se han visto antes y la novia va vestida de blanco con el mismo vestido que llevan todas las novias (Que se creen también diferentes). Si el visitante intenta romper la monotonía de asentir con la cabeza todas las estupideces que engullen sus oídos y decide hacer alguna pregunta que rompa el pelotismo de la ocasión al estilo de “-¿...Pero vosotros no decíais el año pasado que nunca os casaríais por que eso era lo más hortera del Mundo?”, la respuesta puede derivar en un cruce de miradas matadoras por parte de los novios, como si intuyesen algún tipo de traición por parte de aquel amigo que invitaron a la boda, que acabará diluyéndose bajo la notoria aclaración de “-...La verdad es que nos hemos casado por nuestros padres, que son muy creyentes y no queríamos hacerles un feo” y seguirán pasando las hojas interminables del álbum para así desviar la atención.
De hecho, en una ocasión alguien tuvo la acertada idea de comparar el festejo, el bodorrio y todos los rituales que comporta, como una inmensa orgía socialmente tolerada. No se equivocaba demasiado el autor de la comparación, el destete y desparrame no sólo económico sino en cuanto a relaciones entre personas durante un banquete es lo más parecido a una orgía. El alcohol corre en cantidades escandalosas, las comilonas son dignas de ser retratadas por Marco Ferreri y tales excesos conllevan a que los invitados se den a un roce frenético entre cuerpos. A todo ello, deberíamos añadir la vertiente kisch que tiene el ritual, el lastre de tradiciones acumuladas y pasadas de una generación a otra es casi comparable a la creación de un universo paralelo, donde la mayor estupidez tiene cabida sin que nadie ni tan solo rechiste ni se escandalice.
Toda esta vacua parrafada que les he largado sin tener en cuenta su estima por el tiempo es por que me he topado con un libro de fotografía titulado “Vivan los novios”, donde Juan de la Cruz Megías, fotógrafo bregado en la materia de fotografiar bodorrios (Inició su carrera como fotógrafo de bodas en 1979 y en el momento de la publicación del libro, ya había asistido a 2500 celebraciones, ahí es nada) ha recopilado las mejores instantáneas de su larga carrera, dando lugar a este singular libro, donde las fotografías adquieren una personalidad colindante al marcianismo ya que a pesar de ser fotografías de extrema cotidianeidad, parecen ser tomadas en otro planeta, gracias a poder verlas a solas, sin los molestos novios que atosigan al oteador de vidas ajenas y donde podemoscomprobar con extrema frialdad lo estúpidas que resultan la mayoría de las situaciones, desde las bromas sexuales típicas de los más ancestrales rituales de iniciación, donde se da cabida a todo tipo de ejercicios de la novia con un plátano, hasta las más entrañables, donde la madre de la novia se dedica a cuidar todos los detalles de la celebración, como si de un último suspiro de tratase antes de que la hija marche definitivamente del hogar y todo ello evidentemente, siempre rodeado por todo tipo de imaginería cristiana, que eleva las situaciones más cómicas a un nivel de espiritualidad inaccesible.
Las imágenes reproducidas en el libro “Vivan los novios” fueron ganadoras del premio Foto España 2000 al mejor portfolio y los textos de las las fotografías fueron encargados a Gomaespuma. Si lo encuentran en la estantería de alguna librería, no duden en echarle un vistazo, apártense estúpidos tapujos de encima y dediquen un tiempo a pasar sus páginas, les garantizo que la experiencia puede llegar a ser mesiánica.
A estas alturas imagino que ya conocerán mi extraña relación de amor-odio con el fotógrafo Terry Richardson. En otras ocasiones ya me he encargado de hablar sobre él y referirme a su obra desde el encanto y la indiferencia, ya que siempre lo he visto como un mal (Muy malo) fotógrafo pero con una gracia inconfesable y algunos atisbos de genialidad que le hace único. La misma gracia que le hace simpático en sus fotografías es la que traslada al mundo del videoclip. Tomen nota y dediquen unos minutos para ver lo que ha hecho junto con su colega para el vídeo Everybody knows than you're insane de Queens of the Stone Age. Divertido, tronchante y 100% Terry Richardson. Por cierto, estén atentos al "solo de guitarra".
Enlaces relacionados: - Terry Richardson en Condiciones Adversas, aquí. - Web oficial de Terry Richardson, aquí.
Más clips de Terry Richardson:
- Whirlwind Heat - "Purple" Chavalillas peleándose en medio del bosque y osos de peluche saltando por los aires.También 100%Richardson.
- Death in Vegas con Iggy Pop - "Aisha" Desasosegante videoclip, donde Richardson vuelve a poner el bosque como principal protagonista, contraponiéndolo esta vez a los espacios herméticos. Buen clip y excelente tema.
Si son lectores habituales de este blog chiripitifláutico, seguro que ya conocen mi admiración por Charles Burns, dibujante de cómics norteamericano y autor de algunas de las mejores obras editadas en los últimos años. Así que también comprenderán mi satisfacción por la noticia de que Burns amplíe sus horizontes artísticos y mediante la obra “One Eye” se adentre en el mundo de la fotografía.
En “One Eye”, Burns propone al espectador la representación de fotografías yuxtapuestas, aparentemente sin relación alguna pero que juntas adquieren y otorgan una dimensión especial a la obra, complementándose en ocasiones o creando (involuntariamente) una sola imagen, mientras que otras ya pesar de comprobar su naturaleza distinta llegan a crear espacios paralelos, complejos y enigmáticos donde el espíritu de Burns continua presente y evidenciamos que su extraño mundo dibujado no difiere en demasía al su nuevo mundo fotografiado.
“One Eye” aún no ha sido publicado en España, algo que espero se solucione pronto, para que todos podamos disfrutar de otra obra de uno de los mayores genios del cómic.
Enlaces racionados:
Aquí podrán encontrar algunas de las fotografías que completan el libro.
Les propongo un rápido ejercicio de salubridad mental. Para ello, dediquen unos segundos a mirar la fotografía que acompaña el encabezado de este post, analícenla y reténganla en la memoria. Ahora cierren los ojos y déjense impregnar por la imagen vista (...)
¿Hecho? ¿Cómo se sienten? Analicen sus sentimientos e intenten comprobar si la fotografía les produce alguna alteración en su comportamiento tales como agredir a una mujer o bien han visto en ella una humillación para el género femenino. Me acojo a su buen criterio y por ello me adelanto a sus reveladores comentarios haciendo yo mismo la interpretación de cómo ha repercutido en ustedes lo observado, a buen seguro no habrán visto más que una buena fotografía publicitaria, ni más ni menos, vamos todo lo contrario de lo que ha pretendido ver el Observatorio de la Imagen del Instituto de la Mujer que ha solicitado la retirada del anuncio por considerarlo como incitador a la violencia, ya que el hombre protagonista de la escena sujeta de manos a la mujer, mientras que el resto de barbilampiños permanecen impávidos.
No puedo negar que el horno no está para bollos y que la cosa está muy pero que muy mala, ya que día si y día también se registra en España un asesinato de violencia de género por parte de hombres a sus parejas femeninas, pero por otro lado no puedo dejar de evidenciar que sacar conclusionestan absurdas como esta a la fotografía no supone más que buscarle los tres pies al gato para justificar el sueldo de algún/a oteador/a mientras que se les van cortando las alas a los creativos publicistas que han de mirar con lupa que es los que representan sin que puedan “molestar” a nadie.
Mientras tanto quien sale ganando de toda esta polémica es Dolce&Gabanna, la empresa de ropa o de perfumes o de nosequé(Esto no lo interpreten como una ironía, la verdad es que no sé a qué se dedican exactamente esta gente, pero sea a lo que sea creo que ha de ser demasiado caro para mi bolsillo)que encargó el anuncio, es a quienes les ha tocado la lotería con toda la publicidad gratuita que están recibiendo gracias a esta estúpida imagen, sabiendo que sin lugar a dudas la polémica es la mejor publicidad que se puede realizar, por lo que el efecto boomerang está servido y ha dado de lleno en el epicentro del Instituto de la Mujer.
Y ya puestos... ¿Nadie se ofrece a prohibir este blog que ahora leen? Sería una buena apuesta para conseguir nuevos lectores.
Una de las facetas más injustamente olvidadas de Russ Meyer, es la de fotógrafo. Resulta evidente, que el torrente visual de sus trabajos como realizador, solapase esta carrera en la que se inició en el mundo de la imagen y que continuó abordando a lo largo de su vida.
Merece la pena repasar aquellas imágenes de por sí solas interesantes, pero que el paso del tiempo ha otorgado un peculiar encanto. Los fellinianos cuerpos de sus modelos, sus voluptuosas curvas y exageradas dimensiones son hoy objeto de deseo para todo fetichista sicalíptico que se precie.
Enlaces relacionados:
- Recopilación de fotos de Meyer en la web oficial del director.
Resultaría incompleto, cualquier acercamiento a la obra de David Lynch si tan sólo tuviésemos en cuenta su trayectoria en el medio audio visual. En la carrera de Lynch, la obra fotográfica y pictórica, adquieren un protagonismo realmente importante, del que no deberíamos desprendernos para así poder entender más y mejor su trabajo como director cinematográfico.
Las fotografías de Lynch, se adentran en espacios semidesérticos, bodegones deshumanizados por los que podemos intuir que la mano del hombre ha pasado hace ya tiempo, condenándolos hoy al abandono, por lo que una especie de naturaleza artificial se ha encargado de dotar de vida a unas estructuras aparentemente inertes. Escenarios de decadencia industrial, humo, electricidad y ningún atisbo de organismos vivos ni naturaleza convencional, son los protagonistas de las fotografías de David Lynch, que recoge en el objetivo de su cámara tremendos poemas visuales de mundos paralelos.
Las fotografías que he recopilado para este post, pertenecen a la exposición que realizó la Sala Parpalló de Valencia en 1992. Imágenes que fueron recogidas en el libro oficial de la exposición, editado por Edicions Alfons el Magnànim, dentro de la colección Imagen. Dada la poca información que he podido encontrar en internet al respecto de la obra fotográfica de Lynch, he decidido escanear algunas de las fotografías que aparecen en el libro y colgarlas en el fotoblog, por lo que les recomiendo que se den una vuelta por él para así apreciar uno de los aspectos más olvidados de este poliédrico artista.
En otro momento me dedicaré a hablar sobre el trabajo de Lynch como pintor, ya que resulta tanto o más relevante e igualmente interesante para poder entender el conjunto de su inclasificable obra.
No sé si llego tarde para añadirme a los fieles devotos de la fotografía de Stephen Berkman, pero desde que Boing-Boing publicara una reseña al respecto de su obra, no han parado de salir admiradores por todo el planeta.
Berckman se enfrenta con su obra a la evolución fotográfica que estamos viviendo en los últimos tiempos con técnicas analógicas pero realmente complejas, defendiendo los sistemas tradicionales y casi primitivos u originales del medio, para dotar a su obra del encanto y calidez que perdió hace tiempo la fotografía con la llegada la imagen digital.
Tradición contra evolución, podría llegar a ser su lema. Personajes retratados cual bodegones humanos. La fotografía de Berkman destila ironía y comicidad, en sus obras aparecen presuntos extraterrestres, monstruos de bosques encantados, científicos exhibiendo sus descubrimientos propios de una parada de monstruos que recuerdan en ocasiones a “El Hombre Elefante” de Lynch e incluso la obra de Simon Larbalestier otro fotógrafo contemporáneo convencido de que la evolución del medio no siempre es positiva.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.