La Coctelera

Categoría: El álgebra de la necesidad

SINDROME ELECTORAL (I) JOSEP RENAU

Resulta difícil mantenerse al margen de la campaña electoral. Mirarla desde una cierta equidistancia y de reojo puede, incluso, llegar a ser saludable, y se puede llegar a interpretar como un inmenso circo mediático donde unos sacan las tripas a los otros para más tarde devorarse entre ellos, para así volatilizar el espectáculo a modo de catársis pública.

De todo este circo que observo con meridiana perspicacia, existe algo que me deleita y es el cartelismo. La representación del político, como un ser mutante que invade las paredes de la ciudad. Aquel que se ofrece para “ayudarnos” se transmuta en un ser benévolo, complaciente y dado a resolver hasta el menor de nuestros problemas durante quince días, que la vida del político es muy dura y tras la campaña toca engordar, saciar el estómago tras el desgaste físico que supone tantos mítines y el consiguiente desgaste en la memoria del mesías-político que opta por descomponer el cuerpo de Dr.Jekyll que se había enfundado, para volver a ser el Mr.Hyde que guardó durante un tiempo en el armario.

Si he largado toda esta parrafada, es por que me apetecía recordar la obra de uno de mis cartelistas políticos favoritos, Josep Renau. El verdadero alquimista del mensaje enmarcado, cuando estos mensajes eran más que la cara sonriente del político a votar y representaban toda una historia, narrada en una sola imagen en la que se desnudaba al enemigo, se le hacían evidentes las vergüenzas y las mentiras y animaban al votante a ser inteligente, a ir más allá de la imagen sonriente y de las bondadosas mentiras del candidato. Claro, que hoy es difícil colgar en las paredes de la ciudad, imágenes como estas y pretender que el votante se detenga ante ellas, que las interprete y le hagan ver la verdad oculta. Hoy el pueblo ha sido abducido por Mr.Hyde y permanece encerrado en aquella caverna que tan bien describió Platón en La República.

LA HIPNOSIS DE LA LIBERTAD

Luis Buñuel comenzó a gestar el germen de “El Ángel Exterminador” 29 años antes. Mientras rodaba “Las Hurdes. Tierra sin pan” observó como los habitantes de aquel desolado paraje, continuaban vinculados a la tierra que les veía nacer, mal vivir y en el peor de los casos morir prematuramente. Buñuel se cuestionó por qué los hurdanos se obstinaban a vivir en aquellas condiciones, y no decidían marchar del lugar en busca de una vida mejor.

La idea del ser humano secuestrado por sí mismo, en una cárcel sin paredes ni vigilantes que impidieran cualquier tipo de huida, fascinó a Buñuel y aplicó la esencia del secuestro voluntario en aquel Ángel Exterminador, que volaba invisible sobre las cabezas de los burgueses, hacinados entre las decadentes paredes de puertas abiertas, que pese a todo impedían la voluntad de salir del auto proclamado zulo.

Sería difícil escoger entre toda la filmografía de Buñuel, una película como favorita, y a la vez resultaría estúpido hacerlo, pero me arriesgaría a ver en “El Ángel Exterminador”, la película más impactante de su etapa mexicana. No sólo por su planteamiento y excepcional puesta en escena, si no por la esencia misma que destila la obra, la cual podríamos aplicar hoy, por extensión a la nueva sociedad burguesa. Los nuevos burgueses, hijos del consumo y consumidores por extensión, que pueblan (Poblamos) el primer mundo y que ven como desfila la vida, sin poder ser protagonistas de ella, dejándose llevar por un destino no siempre justo, que decide por un individuo que se cree libre, por el mero hecho de tener las puertas abiertas de par en par, sin saber, que tras ellas está el Ángel Exterminador, dispuesto a reprimir el paso a quien piense revelarse ante la hipnosis subyacente a la que se ve sujeto y le impide ir más allá de una vida monótona y rutinaria.

Apéndice: Estoy pasando por un momento Buñuel, y sin lugar a dudas esto se está notando en las últimas entradas.

LA CENA DOGMÁTICA

1- La Última Cena -Religión- cristiana. Dogmática y seminal. Dan Brown supo sacarle tajada.

2- La Última Cena -Religión- Iglesia Satánica. Deudora de la anterior, aunque al menos estos no se meten en política.

3- La Última Cena -Religión- Capitalismo. Entiéndase el consumo como eje religioso en la actual sociedad consumista.

4- La Última Cena popular, atea por la gracia de Dios y dogmática a partes iguales. Y es que los misterios de Buñuel son inexpugnables.

LOS DVD'S NO VALEN NADA (O CASI NADA)

El primer DVD que me compré, me costó 25 euros. Se trataba de una edición paupérrima de “Cabeza Borradora”. Sabía que era injusto pagar tal cantidad de dinero por una película, que además de estar mal presentada, no ofrecía ningún tipo de extras. A pesar de ello, pudo más la ilusión que el bolsillo y solté a desgana el dinero que marcaba la etiqueta.

El último DVD que he comprado, me ha costado 1 euro, se trata de “Grizzy Man”, el documental que dirigió Werner Herzog, hace un par de años. La película, venía acompañada por el diario El País, por el cual tuve que abonar la también módica cantidad de 1 euro.

Entre ambas compras, han transcurrido seis años, tiempo durante el cual no hemos cesado de quejarnos por la carestía de la vivienda, de la gasolina y de todo aquello que tenemos que reponer en la nevera y los armarios de la cocina, pero, a pesar de ello y aunque pueda parecer paradójico, el DVD que compré hace una semana, me costó 24 euros menos que el primero, teniendo este último, incluso muchos más extras. Todo esto, me lleva a una sensata reflexión, no solo sobre el futuro de los deuvedés, sino del cine en general. Es sabido por todos, que la abismal diferencia de precio entre los dos artículos, es producida por las descargas de archivos a través de Internet, algo que ha hecho cambiar el mercado de manos. Ya no son las distribuidoras y multinacionales quienes nos tienen cogidos de los cojones, pidiéndonos precios prohibitivos por objetos que en el fondo valen una ínfima parte del valor solicitado, hoy es el consumidor quien aprieta de los huevos a la multinacional, que ve como se le escapan unos suntuosos dividendos por entre los cables del teléfono y lo peor aún es que no ha conseguido la manera de poder cerrar el grifo por el que se le escapa la riqueza.

Quizás pueda considerárseme un rara avis entre la multitud de internautas que claman por la gratuidad de todo tipo de bien cultural, ya sean películas, discos o lo que sea. Pienso que siempre ha de haber quien se beneficie de su trabajo y si bien, el intercambio de canciones por Internet, puede ser canalizado (En el momento en que las discográficas acaben por claudicar) como un trampolín de promoción para conseguir asistentes a los conciertos, el cine se lleva la peor parte, así que quizás haya optado por vender barato para así evitar la descarga gratuita. Este, quizás solo sea un nuevo método para conseguir acaparar las migajas de lo que antes era un suntuoso pastel. Pero lo cierto es que acaba beneficiando al consumidor mientras que ellos tampoco se han marchado de sus lujosas mansiones y si no fuesen tan cortos de vista, podrían encontrar hábiles soluciones, dando nueva forma a los cines y reconociendo también que el mercado de las multisalas a siete euros la sesión, ha tocado techo en el momento en que el consumidor medio, a duras penas puede llegar a pagar la hipoteca. Así que una buena solución sería aprender de la moraleja del DVD que compré la semana pasada y crear nuevos espacios, reactivar los pequeños cines, sin necesidad de imponentes pantallas y sonidos de otras dimensiones. El cine, por mucho que digan algunos derrotistas, nunca desaparecerá ya que el hecho de acercarse a una sala, representa en si mismo un acto social y el espectador lo que quiere es que le cuenten buenas historias, no que le muestren fuegos artificiales, pero será insostenible si no se rebajan los precios de las entradas y los caches de los multimillonarios actores hollywoodienses.

A pesar de ello, el autismo impera en medio de la industria, y se giran de espaldas, para discutir entre ellos si el soporte del futuro para ver películas, será el HD-DVD o el Blue Ray, sin pararse a reconocer que ambos soportes han nacido muertos, por que todo ha cambiado y ellos, encadenados a sus tronos, no quieren cambiar nada.

LA ORGÍA

Uno de los momentos más pavorosos para cualquier ser humano que se precie, es la visita a los amigos recién casados para sufrir el ritual de “Enseñar el álbum de fotos de la boda”. El espantado visitante, deberá realizar toda una serie de ejercicios de control mental antes de llamar a la puerta de los risueños pipiolos, para así no llegar a perder el control en ningún momento y con ello la amistad de la ingenua pareja.

El visitante deberá escuchar una media de cien veces frases como “-...Es que yo quería que mi boda no fuese como todas las demás, quería que fuese algo especial” o “-...Mi vestido no es el típico vestido de boda” Mientras que el visitante aprieta los dientes y se limita a escuchasal tiempo queuna falsa sonrisa oculta los pensamientos insanos que le asaltan la cabeza: La boda cumple con todos los rituales de rigor y es una calca de todas las que se han visto antes y la novia va vestida de blanco con el mismo vestido que llevan todas las novias (Que se creen también diferentes). Si el visitante intenta romper la monotonía de asentir con la cabeza todas las estupideces que engullen sus oídos y decide hacer alguna pregunta que rompa el pelotismo de la ocasión al estilo de “-¿...Pero vosotros no decíais el año pasado que nunca os casaríais por que eso era lo más hortera del Mundo?”, la respuesta puede derivar en un cruce de miradas matadoras por parte de los novios, como si intuyesen algún tipo de traición por parte de aquel amigo que invitaron a la boda, que acabará diluyéndose bajo la notoria aclaración de “-...La verdad es que nos hemos casado por nuestros padres, que son muy creyentes y no queríamos hacerles un feo” y seguirán pasando las hojas interminables del álbum para así desviar la atención.

De hecho, en una ocasión alguien tuvo la acertada idea de comparar el festejo, el bodorrio y todos los rituales que comporta, como una inmensa orgía socialmente tolerada. No se equivocaba demasiado el autor de la comparación, el destete y desparrame no sólo económico sino en cuanto a relaciones entre personas durante un banquete es lo más parecido a una orgía. El alcohol corre en cantidades escandalosas, las comilonas son dignas de ser retratadas por Marco Ferreri y tales excesos conllevan a que los invitados se den a un roce frenético entre cuerpos. A todo ello, deberíamos añadir la vertiente kisch que tiene el ritual, el lastre de tradiciones acumuladas y pasadas de una generación a otra es casi comparable a la creación de un universo paralelo, donde la mayor estupidez tiene cabida sin que nadie ni tan solo rechiste ni se escandalice.

Toda esta vacua parrafada que les he largado sin tener en cuenta su estima por el tiempo es por que me he topado con un libro de fotografía titulado “Vivan los novios”, donde Juan de la Cruz Megías, fotógrafo bregado en la materia de fotografiar bodorrios (Inició su carrera como fotógrafo de bodas en 1979 y en el momento de la publicación del libro, ya había asistido a 2500 celebraciones, ahí es nada) ha recopilado las mejores instantáneas de su larga carrera, dando lugar a este singular libro, donde las fotografías adquieren una personalidad colindante al marcianismo ya que a pesar de ser fotografías de extrema cotidianeidad, parecen ser tomadas en otro planeta, gracias a poder verlas a solas, sin los molestos novios que atosigan al oteador de vidas ajenas y donde podemoscomprobar con extrema frialdad lo estúpidas que resultan la mayoría de las situaciones, desde las bromas sexuales típicas de los más ancestrales rituales de iniciación, donde se da cabida a todo tipo de ejercicios de la novia con un plátano, hasta las más entrañables, donde la madre de la novia se dedica a cuidar todos los detalles de la celebración, como si de un último suspiro de tratase antes de que la hija marche definitivamente del hogar y todo ello evidentemente, siempre rodeado por todo tipo de imaginería cristiana, que eleva las situaciones más cómicas a un nivel de espiritualidad inaccesible.

Las imágenes reproducidas en el libro “Vivan los novios” fueron ganadoras del premio Foto España 2000 al mejor portfolio y los textos de las las fotografías fueron encargados a Gomaespuma. Si lo encuentran en la estantería de alguna librería, no duden en echarle un vistazo, apártense estúpidos tapujos de encima y dediquen un tiempo a pasar sus páginas, les garantizo que la experiencia puede llegar a ser mesiánica.

INCITACIÓN A LA VIOLENCIA

Les propongo un rápido ejercicio de salubridad mental. Para ello, dediquen unos segundos a mirar la fotografía que acompaña el encabezado de este post, analícenla y reténganla en la memoria. Ahora cierren los ojos y déjense impregnar por la imagen vista (...)

¿Hecho? ¿Cómo se sienten? Analicen sus sentimientos e intenten comprobar si la fotografía les produce alguna alteración en su comportamiento tales como agredir a una mujer o bien han visto en ella una humillación para el género femenino. Me acojo a su buen criterio y por ello me adelanto a sus reveladores comentarios haciendo yo mismo la interpretación de cómo ha repercutido en ustedes lo observado, a buen seguro no habrán visto más que una buena fotografía publicitaria, ni más ni menos, vamos todo lo contrario de lo que ha pretendido ver el Observatorio de la Imagen del Instituto de la Mujer que ha solicitado la retirada del anuncio por considerarlo como incitador a la violencia, ya que el hombre protagonista de la escena sujeta de manos a la mujer, mientras que el resto de barbilampiños permanecen impávidos.

No puedo negar que el horno no está para bollos y que la cosa está muy pero que muy mala, ya que día si y día también se registra en España un asesinato de violencia de género por parte de hombres a sus parejas femeninas, pero por otro lado no puedo dejar de evidenciar que sacar conclusiones tan absurdas como esta a la fotografía no supone más que buscarle los tres pies al gato para justificar el sueldo de algún/a oteador/a mientras que se les van cortando las alas a los creativos publicistas que han de mirar con lupa que es los que representan sin que puedan “molestar” a nadie.

Mientras tanto quien sale ganando de toda esta polémica es Dolce&Gabanna, la empresa de ropa o de perfumes o de nosequé (Esto no lo interpreten como una ironía, la verdad es que no sé a qué se dedican exactamente esta gente, pero sea a lo que sea creo que ha de ser demasiado caro para mi bolsillo) que encargó el anuncio, es a quienes les ha tocado la lotería con toda la publicidad gratuita que están recibiendo gracias a esta estúpida imagen, sabiendo que sin lugar a dudas la polémica es la mejor publicidad que se puede realizar, por lo que el efecto boomerang está servido y ha dado de lleno en el epicentro del Instituto de la Mujer.


Y ya puestos... ¿Nadie se ofrece a prohibir este blog que ahora leen? Sería una buena apuesta para conseguir nuevos lectores.

RETROCEDAMOS

¿Me hago viejo? ¿Chocheo? Quizás sea que el relevo generacional finalmente ha llegado y he caducado, convirtiéndome en un cascarrabias aislado de la moda imperante que no cesa de producirme urticaria, sintiendo la necesidad de retroceder las manecillas del reloj para así comprobar que en televisión cualquier tiempo pasado fue mejor.

¿Por qué hoy todo me parece vacuo, artificial, inconexo y estúpido? ¿Por qué no ceso de atribuir todos los males del mundo a la modernidad imperante?

¿Tendré que escuchar pronto frases del estilo de “...Es que ya tienes una edad” o “...Eso es para los jóvenes”?

¿Qué les parece si entre todos paramos el tiempo y si podemos lo hacemos retroceder igual que hacía Superman en la primera entrega de la serie, cuando siguiendo las ordenes de Richard Donner, comenzaba a volar sobre el globo terráqueo hasta hacerlo girar al revés, retrocediendo el tiempo y salvando la vida de su amada Lois Lane?

O, dicho de otra manera, ¿Por qué me entristezco tanto cuando recuerdos los programas de televisión que se emitían hace veinte años? Y ¿Por qué tengo la convicción de que nunca más volverá a existir un programa tan bueno como este?

LA ESTÉTICA DE LA REVOLUCIÓN

La revolución es estética, al menos esa ha sido la conclusión a la que he llegado tras repasar esta lujosa edición en la que se recopilan un gran número de carteles de la Revolución Cultural de Mao, donde como si de una multinacional se tratase los ideólogos de la Revolución, se dedicaban a retratar a la China de Mao como si fuese el paraiso: Ambientes bucólicos, campo verdes, hombres fuertes y mujeres con personalidad, a la vez que Mao siempre aparece como si de una santidad se tratase, un ser supremo, serio y condescendiente al que se le debe rendir pleitesía y donde siempre aparece ocupando un lugar preferente en la composición.

Los diseñadotes gráficos de la Revolución, buscaban un denominador común en sus carteles, una marca característica por la que ser reconocidos a lo largo y ancho del país al que acababan de “liberar” de la tiranía, aplicando el comunismo como arma contra las discriminaciones que provoca el capitalismo y sin quizás darse cuenta, utilizando los mismos métodos que emplea el capital para acercarse a la masa, la creación de una imagen corporativa por parte de una multinacional, puede ser equiparada a la “imagen corporativa” o estilo que imprimen el carácter de sus carteles de propaganda política.

No sólo los carteles de la Revolución Cultural de Mao, provocan en mí una irremediable fascinación, este sentimiento se reitera en todo tipo de cartelismo político, sintiendo también admiración por los carteles que aparecerían en Cuba tras la caída de Batista e implantación de la Revolución Cubana -amén del cartelismo cinematográfico que generó y del cual prefiero dar rienda suelta en una próxima entrada- o el destronamiento de los zares y el alzamiento del lumpenproletariado en la Revolución de Octubre, junto con la tipografía rusa provocan el delirio en quienes les escribe este artículo.

No sólo las revoluciones se han encargado de crear carteles de gran belleza, el nazismo, aunque a muchos les cueste reconocerlo, también lo hizo, llegando al poder gracias a la votación popular (algo que siempre me ha aterrorizado) y para acercarse a las masas también creó un estilo propio, plagado de símbolos gráficos para aumentar el poder de sugestión entre quienes se acercaban a admirar el afiche. Goebbels y demás ideólogos del III Reich, sentaron las bases para la dominación del pueblo mediante proclamas, la estética y demás parafernalia nazi acabaría por hacer sucumbir al pueblo en los delirios de Hitler; Reiterándome de nuevo, como si de una gran multinacional se tratase, que acaba por hipnotizar a la masa mediante consignas ante las que -adaptadas a nuestros días- acabaremos sucumbiendo para comprar, consumir y seguir moviendo los engranajes del capitalismo.